lunes, 17 de octubre de 2011

EL ULTIMO VUELO DE LEON DEGRELLE

Buscando otras fotos en la Fototeka Kutxa, me he topado con estas interesantes imágenes, inéditas para mi hasta ahora, asi que hoy toca lección de historia. San Sebastián, Playa de la Concha mediados de Mayo de 1.945. Los donostiarras se arremolinan en la orilla de la playa, para ver lo más cerca posible los restos de un avión que ha realizado un aterrizaje forzoso.

Más y más gente va llegando y la expectación aumenta por momentos. ¿Qué ha pasado?

Pues que un bombardero alemán Heinkel He-111 volando directamente desde Noruega, escapando de la liberación de ese pais por los aliados, ya en los últimos días de la II Guerra Mundial en Europa, se ha quedado sin combustible y ha realizado un aterrizaje de emergencia en la playa de la Concha.

Como podemos apreciar en esta imagen, el fuselaje se ha partido por la mitad en el momento del impacto, y los daños en el avión son cuantiosos. Desconozco si el avión llegó a San Sebastián con sus códigos de identificación borrados, o bien han sido censurados en la foto. Parece que dos marinos, probablemente españoles inspeccionan la parte superior del He-111.

En este avión viajaba Leon Degrelle, que resultó gravemente herido en el accidente. No sé si solo o en compañía de otros. La wikipedia dice que el avión era de Albert Speer, pero no sé si también este dirigente nazi viajaba en el avión. Degrelle, de nacionalidad belga, fue protegido por el gobierno de Franco y pese a las varias solicitudes de extradición realizadas primero por los aliados y luego por Bélgica, nunca fue entregado a la justicia, muriendo finalmente en España.

21 comentarios:

micarri dijo...

Buenísimas fotos TJ. Albert Speer no iba en ese avión pues los aliados lo detuvieron al final de la guerra y fue condenado a prisión en los Juicios de Nuremberg.

Por cierto, conocí a una nieta de Degrelle que estudió Derecho conmigo en Madrid a principios de los 80. No, aunque su abuelo vivía por entonces, nunca le pregunté por él.

Alejandro dijo...

Interesantisimas fotos TJ. Todo un documento histórico. Es una pena que no se puedan ver los numerales del Heinkel para poder identificarlo.

Saludos.

TJ dijo...

Si, la verdad es que es impresionante. Todo un He-111 alemán en la playa de la Concha. El libro "Alas hélices y botas" que he comprado hace poco y que aún no he empezado a leer, creo que no menciona este incidente, y tampoco me suena de haberlo visto en artículos sobre aviones internados en España. ¿Alguien sabe la fecha exacta de cuando ocurrió?
Muchas gracias por los comentarios.

Ex dijo...

Impresionante las fotografías. No conocía esta "pequeña historia", pues estaba seguro de que había muerto en los combates finales.
Mirando en Wikipedia los artilugios de los que se valió para salvarse de la extradicción uno se horroriza de lo que se logra cuando hay Voluntad de un lado y poca del otro.
Saludos

micarri dijo...

Según el libro "La guarida del lobo" de Javier Juárez publicado por Editorial Malabar (2007), León Degrelle "aterrizó" en San Sebastián al amanecer del 8 de Mayo de 1945, habiendo despegado de Noruega la medianoche del día 7 de mayo de
1945 (Página 149).

TJ dijo...

Eso por desgracia pasa en casi todas las dictaduras Ex. Mucas gracias por el dato de la fecha micarri. Ya que entonces llega a España el mismo día que los alemanes se rinden a los rusos en Berlin y acaba la guerra en Europa. Otra incógnita es si realizó el vuelo "de un tirón" o hizo una escala para repostar. Si el vuelo fue nocturno necesitó al menos de un navegante que le fuera calculando la posición del avión, asi que no voló solo. Tengo serias dudas de que aún con los depósitos completamente llenos, un He-111 pueda volar de Noruega a España sin escalas, y sin contar con la fatiga del piloto. Pero si hizo una escala en la Europa ocuapda... ¿dónde? y ¿quien le iba a dar el escaso y preciado combustible?...

TJ dijo...

Otra cosa, en las hemerotecas de la prensa de San Sebastián del año 1.945 pueden aparecer otras fotos, ya que tuvo que ser un suceso que llamase mucho la atención y no pasase desapercibido. He mirado en "el diario vasco" por citar un ejemplo, pero lamentablemente sólo tienen digitalizada su hemeroteca desde el año 2.006. Habría que ir a verlo en persona. Si hay otras fotos, se podría comprobar si el avión vino con su serial en el fuselaje o si realmente no lo tenia para dificultar su identificación (aunque en 1.945 dudo mucho que hubiera nadie que no conociese una balkencreuz o una esvástica).

micarri dijo...

¿Y si Degrelle y su He-111 copiaron lo que Doolittle y sus B-25 hicieron en 1942 bombardeando Japón y llegando a China en el famoso raid?. Cuestión de aligerar hasta el extremo el peso del avión y llenarlo de combustible. No se si las distancias son comparables.

TJ dijo...

Copiado de la Wikipedia con todas las reservas ya que no es una fuente fiable:
RendimientoVelocidad máxima operativa (Vno): 440 km/h
Alcance: 2.300 km con la carga máxima de combustible
Techo de servicio: 6.500 m (21.325 ft)
Régimen de ascenso: 5.185 m en 20 minutos
Carga alar: 137 kg/m²
Potencia/peso: 0,082 kW/kg

Si su velocidad máxima es de 440 km/h con los motores a un régimen de 100%, volando en crucero a un régimen económico al 75 u 80% de potencia como se suele hacer, estaría volando alrededor de los 350 km/h sin contar el factor viento. Desconocemos su plan de vuelo, pero he consultado un atlas y más o menos podría ser así: Volaría sobre el mar para evitar el continente y la AA y los aviones aliados asi que según el Atlas, del sur de Noruega a Dunkerque (Belgica) volando en linea recta hay unos 660 Km. De Dunkerque a Brest (Francia) atravesando el canal de la Mancha otros 660 Km. aproximadamente. Aqui viraría al sur y de Brest a San Sebastian, volando por el golfo de Vizcaya hay otros 66o Km. aproximadamente. Eso nos da un total de 1.980 Km. teóricos a recorrer. Según la wiki, su alcance con máximo de combustible seria 2.300 Km. luego teoricamente podría haber hecho el vuelo sin escalas. A unos 350 Km. hora tardaría teóricamente cinco horas y pico en recorrer esa distancia. Teorícamente es posible hacerlo, y probablemente lo hizo.

Ex dijo...

Buen cálculo, TJ!
Lo más dificil sería conseguir el combustible, no?
En esa época solo estaban los 200 litros para incinerar a Adolfo.

micarri dijo...

En Noruega ya había petróleo y seguro que los altos oficiales nazis algo se dejaron para llenar unos cuantos aviones de transporte antes del declive final. Desde luego que Degrelle ya tenía el combustible antes que el avión para evitar hacer escala en tierra hostil. Además, salvo en España y Portugal, por aquellos días -vae victis- a cualquier cosa con una cruz gamada le habrían disparado sin preguntar.

TJ dijo...

De hecho la parte más peligrosa del viaje es cruzar el Canal de la Mancha ya que los ingleses tenian radares, pero el tio era muy listo, debia de tenerlo todo calculado y pasaría por allí sobre las 3, las 4 o incluso las cinco de la mañana, de forma que a esas horas, ya casi finalizada la guerra, los ingleses no esperarían un tráfico en sus radares. Además incluso quizás puede que en esa zona si volase a todo gas y a baja altura para evitar el radar. De noche, con frio, entumecido, si el era el piloto, con un ojo en el altímetro y otro en el horizonte artificial, horas y horas, cansa muchísimo, añádele el stress de la posible presencia de flak o caza enemiga. Menuda tensión. Es un vuelo muy dificil y arriesgado ya que en aquella época el parte meteorologico no era tan preciso como ahora, y en una distancia tan larga, te la acabas jugando. Un frente frio, una tormenta y estás acabado. En el mar de noche no hay referencias, es todo negro, no sabes si vas hacia arriba o hacia abajo, a la derecha o a la izquierda. Por eso estás constantemente con un ojo en el horizonte artificial y otro en el altímetro. Volaban "a pelo", no había piloto automático.

micarri dijo...

Degrelle, al acabar la guerra, era hombre muerto y lo único que podía hacer era volver a nacer. No sólo escapó al viaje que narras, sino también al accidente del aterrizaje. Supongo que las fotos de los cadáveres de Mussolini y Clara Petacci colgados de una estación de gasolina en Milán -un escaso mes antes- dan mucho que pensar.

El cateto dijo...

MMM, llevaría sus buenos lingotes de oro.

micarri dijo...

Creo que se cómo Degrelle o/y su navegante no se cansaron esa noche y mantuvieron la vigilia. La respuesta está en el invento aleman de las anfetaminas que -no recuerdo en qué donde lo leí- era bastante común su uso por la Luftwaffe, sobre todo al final de la guerra. También fueron suministradas a las fuerzas de choque de las SS durante el asalto inicial de la Operación Barbaroja. Se está despierto y atento durante un mínimo de 6-8 horas, si es que no subes la dósis para estarlo más.

TJ dijo...

Es posible, aunque me parece demasiado sofisticado. Normalmente las tripulaciones de los bombarderos cuando volaban misiones largas iban bien provistos de termos de café y algo de comida. Supongo que Degrelle llevaría alguno, aunque luego lo tuviera que tomar frio, la cafeina le ayudaria a mantenerse despierto.

micarri dijo...

Alemanes, británicos y japoneses las utilizaron a mansalva durante la WWII. En el siguiente enlace escrito por dos oficiales -del US Army y de la USAF- así como por un médico lo explica bien:

http://www.airpower.au.af.mil/apjinternational/apj-s/1998/1trimes98/cornum.htm

Si pones en Google juntas las palabras Luftwaffe y Anfetaminas, también sale información.

Ex dijo...

Quizás utilizaron anfetaminas, pero supongo que la adrenalina producto de esta jugada de Vida o Muerte debe haber sido suficiente.
A los colaboracionistas nunca les va demasiado bien y sino vean lo que le sucedió a Laval: http://es.wikipedia.org/wiki/Pierre_Laval

Enrique Marcos dijo...

Yo puedo decir que siendo un niño, ahora tengo 73 años,,residiendo en Irun mi madre me llevaba a la playa de San Sebastian y recuerdo el aterrizajes de un avion en verano en la arena de la playa y recuerdo que venia de la direccion del puerto hacia Ondarreta pero el aterrizaje lo hizo en la arena de la playa vde la Concha, nos llevamos un gran susto y yo calculo por lo que recuerdo de tener unos 4 o cinco años

TJ dijo...

Muchas gracias Enrique Marcos por tu interesante testimonio.

Domi Garcia dijo...

Todo ocurrió en la mañana del 8 de mayo de 1945 cuando un Heinkel 111 irrumpió súbitamente en los cielos donostiarras. Había partido en la medianoche de ese mismo día, desde una improvisada pista de despegue cercana a Oslo, Noruega, y cruzado media Europa sin repostar. En su interior viajaban cinco personas. Ninguna resultó muerta tras el violento posado en el arenal de la Bella Easo, aunque una de ellas, la más importante del pasaje, tuvo que pasar 15 meses ingresado en el Hospital Militar Mola, en el edificio que alberga los actuales Juzgados, en Duque de Mandas.
El herido en cuestión era Léon Degrelle, político fascista belga y amigo íntimo de Adolf Hitler que, al igual que sus compañeros, huyó de la derrota. El día anterior, el Alto Mando Alemán había anunciado la rendición incondicional de todas las tropas, finiquitando así las hostilidades de la II Guerra Mundial en el Viejo Continente. Europa volvía a ser libre y Degrelle no tenía cabida en ella, de ahí su apresurada y épica huida.
Así, lo último que podía convenir a España y al régimen de Franco es que el país se convirtiera -como así resultó ser, en algunos casos- en una vía de escape para las figuras más prominentes del régimen alemán. De ahí que el accidente no quedara reflejado en ninguno de los cuatro periódicos que, por aquel entonces, se publicaban en la ciudad. Nadie escribió noticia alguna sobre ello, ni tan siquiera una breve línea, ni tan siquiera una letra.
No ocurrió así con los donostiarras que se acercaron al lugar. Pocos minutos después del accidente, decenas de personas se arremolinaron en torno al aeroplano para contemplar ese prodigio que había caído del cielo. Aunque la marea baja había facilitado el aterrizaje, el piloto no pudo evitar chocar contra una de las rocas que emergen en la parte más occidental de la playa. El impacto, a más de 300 kilómetros hora -según las memorias del propio Degrelle- provocó que la nave se desviara hacia el mar, donde, finalmente, se paró. Los primeros en tomar contacto con el avión y los accidentados fueron varios marineros que ayudaron a evacuar a los heridos. Minutos después, comenzaría a llegar la marabunta de gente.